Dos estudios publicados vienen a preocuparnos por lo mucho que de la tecnología. El primero, de la Universidad de Stanford, que Internet puede ser tan irresistible y peligrosa como cualquier otra . De 2.500 adultos, entre el 6 y el 14 por ciento reconocieron que su trabajo, a sus familias, e incluso la alimentación y el para navegar por Internet. El director del estudio, el psiquiatra Elias Aboujaude, se interesó por el tema al que un número pequeño -pero creciente- de internautas por visitar la Clínica de Desórdenes de Control de Impulsos de la universidad. Lo en unos términos que sonaban casi como un problema de abuso de , según el psiquiatra.